dur, stop en turco, un bonito país dónde (al igual que en todos lados) sobran muchísimas personas y actitudes…
El Kurdistán está situado en la estratégica parte septentrional de Medio Oriente cuyas alturas se extienden hasta los ríos Tigris y Eufrates. Los kurdos son los descendientes del pueblo indoeuropeo que habitó la región desde hace cuatro siglos: los Medas.
El idioma kurdo está dividido en tres principales dialectos que tienen gran similitud con el farsi y las lenguas indoeuropeas: el kurmanji, el sorani y el zaza. El Kurdistán ha sido ocupado desde el s. VII a.C. por los imperios persa, macedonio, romano, armenio y bizantino. En el s. VII d.C. bajo el impacto de las invasiones árabes, la mayoría de la población kurda se convirtió al Islam sunita. En el s. XI los turcos Seljug, originarios de Asia Central, conquistaron la mayor parte de lo que hoy es la región este de Turquía incluyendo la zona del Kurdistán. Predominantemente nómada, el pueblo kurdo mantuvo cierta independencia bajo el liderazgo de sus propios señores feudales hasta el s. XVI, cuando el territorio se repartió entre los imperios Otomano (turco) y Savafavid (persa). Aunque los sultanes otomanos obligaron a pagar impuestos a la población kurda y reclutaron a su juventud al servicio militar, no interfirieron en su cultura y sus tradiciones islámicas. Durante este periodo, algunos líderes tribales kurdos mantuvieron vivas sus aspiraciones tratando de obtener su independencia política. Después de la derrota de los turcos en la Primera Guerra Mundial, los aliados occidentales se adueñaron del Imperio Otomano. El Tratado de Sevres de 1920, estableció el reconocimiento de un Estado Kurdo Independiente que debía asentarse en la región norte de Kurdistán (Turquía). Sin embargo, la autodeterminación del pueblo kurdo fue ignorada por el Tratado de Lausana de 1923 que da origen a la creación de la República Turca. Gran Bretaña y Francia efectuaron la partición de Kurdistán entre sus protectorados iraquí y sirio y la recién instaurada Turquía. La parte oriental del Kurdistán se mantuvo como parte de la Persia pro-occidental. Desde la perspectiva occidental, Turquía y Persia fueron vistos como estados-tapón contra la Rusia bolchevique, mientras que económicamente, Gran Bretaña tenía acceso a los campos petroleros del sur de Kurdistán. En Turquía desde la instauración de la república fundada por Mustafá Kemal “Ataturk” hasta hoy, a los kurdos les está prohibido ejercer cualquier derecho que exprese su propia identidad cultural.

Vaya movida, co. Me pierdo entre etnias, tratados, pozos de petroleo, invasiones, intereses geoestrategicos,estados-tapon…
Tan solo soy un pobre chaval de barrio que paga sus tributos al rey.
Los intereses no tan ocultos mueven, o mejor dicho, paralizan al mundo. Co.